martes, 24 de enero de 2017

LA LEVEDAD DE LOS PODERES FÁCTICOS


La bolsa o la vida

El blog de Fernando González Urbaneja, periodista y analista económico y político


La levedad de los poderes fácticos



ceoe_recortada

Banqueros eléctricos y constructores forman parte de mito de los poderes fácticos (y El Corte Inglés), los que deciden lo importante, incluidos los titulares de los periódicos. Con la excusa de los “poderes fácticos” se explicaba lo que a cada cual le iba mejor sin entrar en detalles, sin estudiar. Las dos palabras: “poderes” y “fácticos” son asertivas y contundentes, tanto que no hacen falta más explicaciones. Para ayudar vino la foto de aquel Consejo de la Competitividad inventado por las empresas grandes cuando la CEOE hizo aguas con un presidente inadecuado. La foto era la prueba fáctica del poder, todos los que estaban eran aunque no estuvieran todos. Leer +


¿Qué dio de sí ese consejo? Básicamente unas cuantas fotos para reforzar el argumento de los “poderes fácticos” que ya no son discretos u ocultos, sino muy públicos. Además promovieron algunos estudios interesantes y trataron de proponer una retórica contra la crisis con baja audiencia.
Los poderes fácticos pasan ahora por un trance penoso por los juzgados con sentencias desfavorables y demandas que nunca imaginaron. Hasta el fiscal general abre una investigación sobre la trayectoria del precio de la electricidad por si hay fraude al consumidor. Una demanda civil que requerirá unos cuantos peritajes tan abstrusos como el propio recibo de la luz que es un sumatorio de impuestos, costes reales, costes estimados, costes hundidos, emergidos, elementos tangibles, intangibles, impuestos (varios). En resumen un galimatías con muchas piezas, cada una con su historia a veces razonable o otras no tanto.
Si lo del precio de la luz ha promovido una conversación en las redes sociales donde al sector eléctrico le dicen de todo menos bonito, los banqueros son protagonistas de otras conversaciones en las redes de semejante tenor, alentadas por un nutrido grupo de abogados que han encontrado un buen filón con el argumento de la información asimétrica que impresiona a los jueces, en algunos casos con mucha razón y otros con no tanta.
Lo que me llama la atención de este fenómeno es la levedad de los “fácticos” para explicarse, ni están ni se les espera, apenas dan explicaciones y cuando las dan no convencen. Llamativo es que siendo tan poderosos y fácticos no fueran capaces de anticiparse, de prevenir, de evitar. Decían que eran los más listos de cada promoción, por esos sus sueldos son los más altos e incluso hacen ostentación de ello con el argumento de su superioridad profesional. Pero los tropiezos que acumulan desmienten esa pretensión de superioridad; se les percibe como abusones, tramposos y maliciosos. Si la piedra angular del negocio es la credibilidad, la respetabilidad, la buena reputación, lo que van cosechando los dos últimos años es justo lo contrario. ¿Van a acreditar en algún momento esa inteligencia atribuida? De momento pongamos el reserva lo de “poderes fácticos”, al menos la primera palabra.
_____________________________

0 comentarios:

Publicar un comentario