jueves, 13 de abril de 2017

LA HUELLA HÍDRICA DE LA PRODUCCIÓN DE ENERGÍA


La Huella hídrica de la producción de energía|  

José Luis Canga - http://www.iagua.es/blogs/jose-luis-canga


En otros post hemos visto que la Huella de Carbono de producir electricidad a partir de las energías renovables es apreciablemente menor que la Huella de Carbono producirla a partir de combustibles fósiles. Pero, ¿te has preguntado si esto es así también para la Huella Hídrica? Vamos a intentar aclararlo. Leer +


Para poder hacer la comparación vamos a utilizar el valor de la Huella Hídrica promedio de las distintas materias primas (renovables y no renovables) que se utilizan para producir electricidad. Y la vamos a medir en metros cúbicos de agua por Gigajulio de energía contenida en esas materias primas (será nuestra unidad funcional).
La Huella Hídrica de la obtención de los combustibles no renovables, más empleados en la producción de electricidad, es la siguiente:
  • Uranio: 0,09 m3/GJ. Incluye la explotación minera, el procesamiento, el enriquecimiento y el procesamiento del combustible nuclear.
  • Gas natural: 0,11 m3/GJ. Contempla la exploración, la extracción, el procesado y el transporte.
  • Carbón: 0,16 m3/GJ. Incluye la explotación minera y las operaciones necesarias para obtenerlo.
  • Petróleo: 1,06 m3/GJ. Considera la exploración, la extracción y el refino.


Para las materias primas necesarias para la producción de electricidad a partir de energías renovables, los valores de la Huella Hídrica son:
  • Energía solar: despreciable.
  • Central termosolar: 0,30 m3/GJ. Debida al uso de fluidos térmicos, gas natural y torres de refrogeración.
  • Energía hidroeléctrica: 22,3 m3/GJ. Debida principalmente a la evaporación en los embalses.
  • Central de biomasa: depende del tipo de biomasa, del sistema de producción y del clima.
    • En Holanda: 24 m3/GJ.
    • En los Estados Unidos: 58 m3/GJ.
    • En Brasil: 61 m3/GJ.
    • En Zimbabwe: 143 m3/GJ.


Comparación de la Huella Hídrica promedio de la energía hidroeléctrica y de la electricidad producida a partir de distintos tipos de biomasa.
Fuente: The blue water footprint of electricity from hydropower. M. M. Mekonnen and A. Y. Hoekstra. Department of Water Engineering and Management, Univ. of Twente, P.O. Box 217, 7500 AE Enschede, The Netherlands. Hydrol. Earth Syst. Sci., 16, 179–187, 2012. http://www.hydrol-earth-syst-sci.net/16/179/2012/hess-16-179-2012.pdf.
Si tomamos como referencia, para las sociedades occidentales, un consumo de energía de 100 GJ/per cápita/año, un mix energético de carbón, gasoil, gas natural y energía nuclear tendría una Huella Hídrica de 35 m3/per cápita/año.
Para producir la misma cantidad de energía a partir de biomasa, en un sistema agrícola de alta productividad (como Holanda), la Huella Hídrica sería de 2.420 m3/per cápita/año.
En definitiva, resulta que la Huella Hídrica de producir energía eléctrica a partir de biomasa agrícola cultivada es entre 70 y 400 veces mayor que la de producirla a partir de energías no renovables o renovables (excluida la hidroeléctrica).
Estos valores deben tenerse en cuenta a la hora de decidir qué porcentaje del mix eléctrico debe ser procedente de biomasa, porque su demanda de agua puede entrar en conflicto con otras producciones, como la de alimentos.
Estas conclusiones son un buen ejemplo de porqué la norma ISO 14046 dice que la evaluación de la Huella de Agua, por sí sola, no es suficiente para describir los posibles impactos ambientales potenciales globales de los productos, los procesos o las organizaciones. Las decisiones sobre los impactos que se basan en un solo aspecto ambiental pueden resultar contradictorias con los objetivos y metas relacionados con otros aspectos ambientales.
Análogamente, la norma ISO 14067 dice que la Huella de Carbono de los Productos es una evaluación de impacto que se limita a una sola categoría, el cambio climático. Y que, aunque puede ser un aspecto ambiental importante, el ciclo de vida del producto puede ocasionar otros impactos ambientales importantes (por ejemplo, disminución de recursos, acidificación del aire, eutrofización de las aguas, etc).
La conclusión es que nunca se debería tomar una decisión sobre los impactos de un producto o una organización, basadas en una sola categoría de impacto, porque puede entrar en conflicto con los objetivos relativos a otras categorías de impacto. Se deben hacer consideraciones sobre la importancia de otras categorías de impacto del ciclo de vida del producto.
Es preciso ser conscientes de todas las limitaciones mencionadas para hacer un uso correcto de los resultados obtenidos para la Huella de Carbono, la Huella Hídrica o la Huella de Agua, de un producto o una organización.
Para este post hemos tomado los datos de la publicación siguiente: Water footprint of bio-energy and other primary energy carriers. P.W. Gerbens-Leenes; A.Y. Hoekstra; Th.H. van der Meer. March 2008. VALUE OF WATER RESEARCH REPORT SERIES NO. 29
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